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Salmos
Dios es quien salva a los cristianos cuando se encuentran en una crisis como también es el que juzga a los enemigos.
Las maldiciones de los adversarios del pueblo de Dios son transformadas en bendición por EL. Los enemigos serán avergonzados y confundidos. Aunque se levanten personas que nos calumnian y maldicen sin razón, no temamos. El Dios vivo y verdadero guarda a Sus hijos con fidelidad. Cuanto más somos perseguidos, más grande será la bendición que nos alcanzará. Salmos 109:26-29.
Aunque Dios permaneció en silencio por mucho tiempo (versículo 24,25), el salmista nunca dejó de orar y confiar en El.
La oración del justo a veces no recibe respuesta inmediata, pero nunca es en vano. En el tiempo de Dios, El responde la oración de fe perseverante. Y esa respuesta superará toda expectativa, aun más allá de nuestra imaginación. Al final, el vencedor es aquel que ama solamente a Dios y se mantiene firme en su fe hasta el fin. Dios ha prometido la victoria a los creyentes. Y por eso, en las pruebas, podemos alabarle en todo momento con fe y paz en el corazón. Salmos 109:30-31
viernes
lunes
viernes
Salmos 84
4 *Dichoso el que habita en tu templo,
pues siempre te está alabando. *Selah
5 Dichoso el que tiene en ti su fortaleza,
que sólo piensa en recorrer tus sendas.
6 Cuando pasa por el valle de las Lágrimas
lo convierte en región de manantiales;
también las lluvias tempranas
cubren de bendiciones el valle.
7 Según avanzan los peregrinos, cobran más fuerzas,
y en *Sión se presentan ante el Dios de dioses.
pues siempre te está alabando. *Selah
5 Dichoso el que tiene en ti su fortaleza,
que sólo piensa en recorrer tus sendas.
6 Cuando pasa por el valle de las Lágrimas
lo convierte en región de manantiales;
también las lluvias tempranas
cubren de bendiciones el valle.
7 Según avanzan los peregrinos, cobran más fuerzas,
y en *Sión se presentan ante el Dios de dioses.
miércoles
Salmo 86
15 Pero tú, Señor, eres Dios clemente y compasivo,
lento para la ira, y grande en amor y verdad.
16 Vuélvete hacia mí, y tenme compasión;
viernes
Alabanza
Salmos 103
Salmo de David.
1 Alaba, *alma mía, al Señor;alabe todo mi ser su santo *nombre.
2 Alaba, alma mía, al Señor,
y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 Él perdona todos tus pecados
y sana todas tus dolencias;
4 él rescata tu vida del *sepulcro
y te cubre de amor y compasión;
5 él colma de bienes tu vida[a]
y te rejuvenece como a las águilas. 6 El Señor hace *justicia
y defiende a todos los oprimidos.
7 Dio a conocer sus *caminos a Moisés;
reveló sus obras al pueblo de Israel.
8 El Señor es clemente y compasivo,
lento para la ira y grande en amor.
9 No sostiene para siempre su querella
ni guarda rencor eternamente.
10 No nos trata conforme a nuestros pecados
ni nos paga según nuestras maldades.
11 Tan grande es su amor por los que le temen
como alto es el cielo sobre la tierra.
12 Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones
como lejos del oriente está el occidente.
13 Tan compasivo es el Señor con los que le temen
como lo es un padre con sus hijos.
14 Él conoce nuestra condición;
sabe que somos de barro.
15 El *hombre es como la hierba,
sus días florecen como la flor del campo:
16 sacudida por el viento,
desaparece sin dejar rastro alguno.
17 Pero el amor del Señor es eterno
y siempre está con los que le temen;
su justicia está con los hijos de sus hijos,
18 con los que cumplen su *pacto
y se acuerdan de sus preceptos
para ponerlos por obra.
19 El Señor ha establecido su trono en el cielo;
su reinado domina sobre todos.
20 Alaben al Señor, ustedes sus ángeles,
paladines que ejecutan su palabra
y obedecen su mandato.
21 Alaben al Señor, todos sus ejércitos,
siervos suyos que cumplen su voluntad.
22 Alaben al Señor, todas sus obras
en todos los ámbitos de su dominio.
¡Alaba, alma mía, al Señor!
lunes
Salmos 93
1 El Señor reina, revestido de esplendor;
el Señor se ha revestido de grandeza
y ha desplegado su poder.
Ha establecido el mundo con firmeza;
jamás será removido.
2 Desde el principio se estableció tu trono,
y tú desde siempre has existido.
3 Se levantan las aguas, Señor;
se levantan las aguas con estruendo;
se levantan las aguas y sus batientes olas.
4 Pero el Señor, en las alturas, se muestra poderoso:
más poderoso que el estruendo de las muchas aguas,
más poderoso que los embates del mar.
5 Dignos de confianza son, Señor, tus *estatutos;
¡la santidad es para siempre el adorno de tu casa!
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