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viernes

El amor al dinero


1 timoteo 6

El amor al dinero

3 Si alguien enseña falsas doctrinas, apartándose de la sana enseñanza de nuestro Señor Jesucristo y de la doctrina que se ciñe a la verdadera religión,[a]


4 es un obstinado que nada entiende. Ese tal padece del afán enfermizo de provocar discusiones inútiles que generan envidias, discordias, insultos, suspicacias5 y altercados entre personas de mente depravada, carentes de la verdad.

Éste es de los que piensan que la religión es un medio de obtener ganancias.6 Es cierto que con la verdadera religión se obtienen grandes ganancias, pero sólo si uno está satisfecho con lo que tiene.

7 Porque nada trajimos a este mundo, y nada podemos llevarnos.8 Así que, si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso.

9 Los que quieren enriquecerse caen en la *tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción.10 Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.

lunes

Regalo del Señor

Hoy octubre 4 , 1:38 pm

El Señor Todopoderoso me regalo este texto hoy. Porqué? Sentí necesidad de leer la biblia( el Manual que nos legó)y encontré estos bellos versículos para compartir con la familia hoy, ahora, esto no es meramente idea mía es iluminación del ESPIRITU SANTO.


Efesios 5
1 Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados,2 y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios...



3 Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del *pueblo santo de Dios.4 Tampoco debe haber palabras indecentes, conversaciones necias ni chistes groseros, todo lo cual está fuera de lugar; haya más bien acción de gracias.5 Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios.[a]6 Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia.7 Así que no se hagan cómplices de ellos.
8 Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz9 (el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad)10 y comprueben lo que agrada al Señor.11 No tengan nada que ver con las obras infructuosas de la oscuridad, sino más bien denúncienlas,12 porque da vergüenza aun mencionar lo que los desobedientes hacen en secreto.13 Pero todo lo que la luz pone al descubierto se hace visible,14 porque la luz es lo que hace que todo sea visible. Por eso se dice:
«Despiértate, tú que duermes,
*levántate de entre los muertos,
y te alumbrará Cristo.»
15 Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios,16 aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos.17 Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor.18 No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu.19 Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón,20 dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.


Deberes conyugales
21 Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo.22 Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor.23 Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo.24 Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo.
25 Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella26 para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra,27 para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable.28 Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo,29 pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia,30 porque somos miembros de su cuerpo.31 «Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo.»[b]32 Esto es un *misterio profundo; yo me refiero a Cristo y a la iglesia.33 En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo.