martes

Para tomar una decisión difícil

Salmos 139

 1 Señor, tú me examinas,
      tú me conoces.
2 Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto;
      aun a la distancia me lees el pensamiento.
3 Mis trajines y descansos los conoces;
      todos mis caminos te son familiares.
4 No me llega aún la palabra a la lengua
      cuando tú, Señor, ya la sabes toda.
5 Tu protección me envuelve por completo;
      me cubres con la palma de tu mano.
6 Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión;
      tan sublime es que no puedo entenderlo.    7 ¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu?
      ¿A dónde podría huir de tu presencia?
8 Si subiera al cielo,
      allí estás tú;
   si tendiera mi lecho en el fondo del *abismo,
      también estás allí.
9 Si me elevara sobre las alas del alba,
      o me estableciera en los extremos del mar,
10 aun allí tu mano me guiaría,
      ¡me sostendría tu mano derecha!
   11 Y si dijera: «Que me oculten las tinieblas;
      que la luz se haga noche en torno mío»,
12 ni las tinieblas serían oscuras para ti,
      y aun la noche sería clara como el día.
      ¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz!
   13 Tú creaste mis entrañas;
      me formaste en el vientre de mi madre.
14 ¡Te alabo porque soy una creación admirable!
      ¡Tus obras son maravillosas,
      y esto lo sé muy bien!
15 Mis huesos no te fueron desconocidos
      cuando en lo más recóndito era yo formado,
   cuando en lo más profundo de la tierra
      era yo entretejido.
16 Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación:
      todo estaba ya escrito en tu libro;
   todos mis días se estaban diseñando,
      aunque no existía uno solo de ellos.
   17 ¡Cuán preciosos, oh Dios, me son tus pensamientos!
      ¡Cuán inmensa es la suma de ellos!
18 Si me propusiera contarlos,
      sumarían más que los granos de arena.
   Y si terminara de hacerlo,[a]
      aún estaría a tu lado.
   19 Oh Dios, ¡si les quitaras la vida a los impíos!
      ¡Si de mí se apartara la gente sanguinaria,
20 esos que con malicia te difaman
      y que en vano se rebelan contra ti![b]
21 ¿Acaso no aborrezco, Señor, a los que te odian,
      y abomino a los que te rechazan?
22 El odio que les tengo es un odio implacable;
      ¡los cuento entre mis enemigos!
   23 Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón;
      ponme a prueba y sondea mis pensamientos.
24 Fíjate si voy por mal camino,
      y guíame por el *camino eterno.



 Daniel 2   14-23
9 Durante la noche, Daniel recibió en una visión la respuesta al misterio. Entonces alabó al Dios del cielo20 y dijo:
      «¡Alabado sea por siempre el *nombre de Dios!
      Suyos son la sabiduría y el poder.
21 Él cambia los tiempos y las épocas,
      pone y depone reyes.
   A los sabios da sabiduría,
      y a los inteligentes, discernimiento.

22 Él revela lo profundo y lo escondido,
      y sabe lo que se oculta en las sombras.
      ¡En él habita la luz!
23 A ti, Dios de mis padres,
      te alabo y te doy gracias.
   Me has dado sabiduría y poder,
      me has dado a conocer lo que te pedimos,
      ¡me has dado a conocer el sueño del rey!»



 COLOSENSES 3
 
12 Por lo tanto, como escogidos de Dios, *santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia,13 de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.14 Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto.
15 Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos.16 Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón.17 Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.

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