jueves

10 Pasos de un buen Cristiano


1- Confiesa Públicamente tu Fe En Cristo

Has notado que las decisiones importantes de la vida son anunciadas en público? Un grado, un matrimonio, la fusión de una compañía comercial. Sin embargo estos acontecimientos no son tan importantes como el paso de la muerte a la vida que ocurre cuando recibes a Jesucristo como Señor y Salvador: ¿Por qué avergonzarse entonces por la decisión más importante de todas?



Este hecho maravilloso no necesariamente está relacionado con tu estado emocional y tus sentimientos. No dudes por eso. Cuando lo confiesas, Cristo te tiene asido y no tu a Él. Confía en que El ya te ha dado la vida eterna y que Su vida fluye a través tuyo, ¡Por su fe lo afirmará! Ahora que estás sediento de justicia y de las cosas espirituales que antes rehuías, empieza una vida emocionante para ti, creciendo hacia la plenitud de Cristo.

RECUERDA-Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo. (Romanos 10: 9-10)

 2- Obedece a Cristo en el Bautismo en agua

El bautismo es tu segunda declaración de fe. Al sumergirte en el agua queda sepultada tu antigua manera de pensar con tus deseos impuros y Acciones pecaminosas. ¡Que día de fiesta! Es una buena oportunidad para compartir de modo visible tu fe en Cristo ante familiares y amigos ¡Tu eres un discípulo de Cristo! y ¿Sabes qué ordenó Él cuando comisionó a sus seguidores? :

Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. (Mateo 28:18-19)

También dijo: Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos. (Juan 14-15) ¿Por qué entonces no le has de obedecer en esto? Sabes además que el Espíritu Santo empezará a hacer una obra poderosa en ti cuando cumplas la ordenanza del bautismo.

RECUERDA-Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva. (Romanos 6: 4)

3- Permite Que El Espíritu Santo te Llene Y Controle Tu Vida

Jesús se refirió al Espíritu Santo como el "Consolador" que El mismo enviaría para que nos ayudara y animara. El Espíritu Santo es una persona de Dios que te ayudará a agradar a Jesucristo, algo que antes no podías hacer por tu propio esfuerzo "Bautizado en Espíritu" es una expresión bíblica que significa que has permitido al Espíritu Santo controlar totalmente y sin reservas tu vida. Al hacerlo, un nuevo lenguaje de adoración y alabanzas al Señor irá inundando tu interior.

El Espíritu Santo es para el creyente como el aire sin el cual una persona no puede respirar. Cuando empiece a obrar en tu vida tendrás una relación más profunda con el Señor, amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio, que es el fruto del Espíritu (Gálatas 5: 22-23).

También recibirás dones de poder sobrenatural (1 Corintios 12) para que seas una persona de buen testimonio y capaz de agradar a Dios en tu Ministerio ¿Ministerio? ¡Sí! ¡Para eso recibes al Espíritu Santo! ¡Estés donde estés tu eres iglesia de Jesucristo!

RECUERDA-No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario sean llenos del Espíritu. (Efesios 5:18)

4- Apártate del Pecado

El pecado interrumpe la comunión con Dios. Un creyente no debe culpar al diablo por su pecado antes de revisar si tu falla no provino de tu propia concupiscencia.

Que nadie, al ser tentado, diga: Es Dios quien me tienta. Por que Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta El a nadie. Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte. (Santiago 1: 13-15).

Puede que seas tentado. ¡Desde luego! Jesús también lo fue y esto no es pecado.

El problema empieza cuando se cede a la tentación y esto ocurre en tu mente. ¿Por qué ocurre? La Biblia se refiere con frecuencia a dos naturalezas opuestas que ahora combaten en tu interior. Estas fuerzas son el Espíritu y la carne.

Yo se que en mi, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo.
 (Romanos 7:18)

La naturaleza pecaminosa es tu antigua inclinación hacia el pecado y a ella estamos sometidos desde la rebelión de Adán. ¡Pero Cristo nos da la victoria!

Ora y la tentación morirá en tu mente. ¡Alimenta con oración tu naturaleza espiritual y recuerda que el "viejo hombre" quedó sepultado bajo las aguas del bautismo!

Si has desobedecido, arrepiéntete y confiésalo a tu Padre. Así funciona la "respiración" espiritual del creyente.

RECUERDA-Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad. (1 Juan 1:9)

5- Únete a una Iglesia Cristiana

No esperes encontrar una iglesia perfecta. Los que se han arrepentido de su pecado y han entregado su vida a Jesucristo son humanos, como tu. Solo Dios es perfecto.

¿Puede uno ser amigo del esposo y no de la esposa? Entonces ¿cómo podemos decir que amamos a Jesucristo y no a la iglesia si está escrito que será sólo uno?

Por que somos miembros de su cuerpo. Por eso dejara el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegaran a ser un solo cuerpo. Esto es un misterio profundo; Yo me refiero a Cristo y a la iglesia. (Efesios 5:30-32).

Los creyentes no construimos edificios. ¡Nosotros mismos, somos templos del Espíritu Santo! El creyente es como un leño que, aislado, puede arder por poco tiempo, pero arderá con más intensidad cuando reciba calor de otros leños.

El Espíritu Santo nos regala la mentalidad mucho más bendecida de dar.
Nos congregamos para:

Dar a Dios alabanza, como él mandó:

Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo. (Efesios 5:19-21)

Dar a Dios su diezmo, sólo para que El nos retribuya mucho más:

Traigan integro el diezmo para los fondos del templo, así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto - Dice el Señor Todopoderoso - , Y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición  hasta que sobreabunde. (Malaquías 3:10)

Y nos congregamos también para compartir vida con otros que caminan con Dios y para recibir Su Palabra. De otro modo, ¿con qué bases saldremos para dar el amor de Jesucristo a los que aún no lo conocen?

Si buscas una iglesia, mira bien:

1) Que Jesucristo sea el centro de todo lo que se dice y hace.

2) Que se predique la Biblia como la Palabra de Dios y máxima autoridad.

3) Que tu te sientas libre para adorar a Dios en Espíritu y en verdad.


En esa iglesia crecerás.

RECUERDA-Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca. 
(Hebreos 10:24-25)

6- Pon Los Fundamentos Apropiados

Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.
(Mateo 7:24)

¿Qué fundamentos constituyen la roca de la doctrina cristiana?

1) ARREPENTIMIENTO DE OBRAS MUERTAS

 El arrepentimiento es un estilo de vida caracterizado por un continuo alejamiento del pecado y un acercamiento a Dios, por la fe. Las obras por si solas no le ofrecen méritos delante de Dios.

El nos salvo, no por nuestra propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvo mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación del Espíritu Santo. (Tito 3:5)

2) FE EN DIOS

Es un continuo dejar de confiar, primero en uno mismo para empezar a confiar en Dios.

Ahora bien, fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. En realidad sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que El existe y que recompensa a los que le buscan. (Hebreos 11:1 y 6)

3) LA DOCTRINA DEL BAUTISMO

La Biblia menciona tres tipos de bautismo en Cristo, cuando lo confiesas.

Todos fuimos bautizados por un solo Espíritu para constituir un solo cuerpo - ya seamos Judíos o Gentiles, Esclavos o Libres - , y a todos se nos dio a beber de un mismo espíritu (1 Corintios 12:13); en agua (paso 2) y en el Espíritu Santo (paso 3),

4) IMPOSICIÓN DE MANOS

Jesús puso las manos sobre los enfermos y los sanó. Así mismo los discípulos y los ancianos impusieron las manos a los maestros y predicadores y estos recibieron dones del Espíritu. Bajo la autoridad de su pastor, su mano puede traer sanidad, poder y bendición.

5) RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS

Entonces Jesús le dijo: Yo soy el camino, la resurrección y la vida. El que cree en mi vivirá aunque muera. (Juan 11:25)

6) EL JUICIO ETERNO

Jesús volverá a la tierra para juzgar al mundo por su pecado e incredulidad. Sólo los suyos serán libres de la ira venidera, pero todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.

Por que es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho en el cuerpo.(2 Corintios 5:10)

Y esperar del cielo a Jesús, su hijo a quien resucito, que nos librara del castigo venidero. (1 Tesalonicenses 1:10).

RECUERDA-Por eso, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, vivan ahora en él, arraigados y edificados en él, confirmados en la fe como se les enseñó, y llenos de gratitud. (Colosenses 2:6-7)

7- Permite que la Biblia te hable

Antes de recibir a Cristo quizás juzgábamos la Biblia. Ahora debemos permitir que ella nos juzgue a nosotros. ¿Cómo no permitirlo sabiendo que esta Carta de Amor contiene las palabras "exhaladas" por Dios para nuestra guía, advertencia y corrección?

Toda la escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios este enteramente capacitado en toda buena obra. (2 Timoteo 3:16-17)

La Biblia se compone de sesenta y seis libros escritos por unos cuarenta escritores en un período de aproximadamente 1.600 años. Su autor divino es el Espíritu Santo. Se divide en dos secciones: Antiguo y Nuevo Testamento.

La Ley y los profetas componen el primero y su hilo conductor es el Redentor que vendría. Llamamos "de la Ley" a los cinco libros de Génesis a Deuteronomio; "históricos", desde Josué hasta Ester; "poéticos" de Job al Cantar de los Cantares y "profético", de Isaías hasta Malaquías.

En el Nuevo Testamento, Dios se revela al hombre a través del sacrificio de su hijo por el pecado del ser humano. Están allí los cuatro evangelios según Mateo, Marcos, Lucas y Juan, que describen el Ministerio de Jesús; el libro de Hechos nos habla de la iglesia primitiva, las cartas a las iglesias nos definen la doctrina y el Apocalipsis es una visión profética del futuro, cuando Jesús gobernará en la tierra. Todo libro quiere hablarle.

¡Empieza por el evangelio según San Juan, alternando con Salmos y Proverbios! Luego puedes seguir con la Epístola a los Romanos. Aparta un tiempo en el día para la lectura. 

Recita siempre el libro de la ley y medita en el de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en el esta escrito. Así prosperaras y tendrás éxito. (Josué 1:8)

 Pidele a Dios que abra tus ojos para ver bien esa verdad y disponga tu corazón para aplicarla 

Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y mas cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo mas profundo del alma y del espíritu, hasta la medula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón. (Hebreos 4:12)

Mire a su alrededor. Todo parece estar en procesos de deterioro. Todo, menos la Palabra de Dios, que permanece para siempre.

La hierba se seca y la flor se marchita pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre. (Isaías 40:8)

RECUERDA-Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero. (Salmo 119:105)

8- Establece Una Vida De Oración Disciplinada

Si el Presidente de la Nación nos llamara al Palacio de Gobierno para concedernos una audiencia ¿Fallaríamos? Seguramente no. Se trata de un personaje de gran autoridad que desea hablarnos.

Del mismo modo, el Dios del Universo, el Rey de Reyes y Señor de Señores quiere conversar con nosotros ¡Que gran privilegio ser admitidos en la presencia de Su Trono! Bien, este acceso directo lo tenemos, gracias a la sangre de Jesús.

La vida de sus seres queridos, la historia de naciones enteras, pueden ser modificadas por oración. Empieza ahora mismo, eligiendo un tiempo especial del día para hablar estas cosas con tu Padre.

No son necesarias las repeticiones. Háblale estando a solas, con tu corazón, disciplinada, ferviente y específicamente.

Te daré las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo. (Mateo 16:19)

También hay oración poderosa cuando está de acuerdo con otros creyentes

Cuando lo oyeron, alzaron unánimes la voz en oración a Dios: "Soberano Señor, creador del cielo y de la tierra, del mar y de todo lo que hay en ellos..." (Hechos 4:24).

Se también persistente e intrépido al orar, porque el siempre nos oye y siempre nos da una respuesta.

Porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe.  ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? (1 Juan 5:4-5)

"Señor, enséñanos a orar", le dijeron los discípulos. Fue entonces que Jesús nos dio el Padre Nuestro. Estudialo, es el modelo de oración por excelencia.

No olvides que además la victoria sobre el diablo se obtiene en el terreno de la oración.

Así ya no seremos niños, zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y los artificios de quienes emplean artimañas engañosas. Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo. Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro. Así que les digo esto y les insisto en el Señor: no vivan más con pensamientos frívolos como los paganos.
(Efesios 4: 14-17)

RECUERDA-Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes. (Jeremías 33:3)

9- Testifica a otros de tu fe en Cristo

Compartir las buenas nuevas de Jesucristo no es sólo un privilegio, sino una responsabilidad que tienes para con tu Señor

Si tú no le hablas al malvado ni le haces ver su mala conducta, para que siga viviendo, ese malvado morirá por causa de su pecado, pero yo te pediré cuentas de su muerte. En cambio, si tú se lo adviertes, y él no se arrepiente de su maldad ni de su mala conducta, morirá por causa de su pecado, pero tú habrás salvado tu vida.
(Ezequiel 3:18-19)

Piensa que con tu sola manera de ser, le irradias un mensaje a la gente.

Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni tampoco muere para sí.
(Romanos 14:7)

Si tu conversión es genuina, si estás seguro de tu propia salvación y si estás lleno del Espíritu Santo, ya eres un embajador de Jesucristo, no importa que no seas misionero. Imagina que has descubierto la vacuna para un gran mal: el pecado ¿No desearias compartirlo?

No es difícil introducir a Jesús en una conversación si realmente estás convencido de lo que El ha hecho por ti: ¿Me permites contarte lo más maravilloso que nunca me ha pasado? ¿Te gustaría conocerlo? o ¿Sabes  las cosas que Dios está haciendo en mi iglesia? Para esta labor no hay descanso.

Muy valiosa es tu oración y ayuda económica para la causa del Evangelio. Piensa que hay muchísimas personas en el mundo que aún no conocen a Jesucristo.

"La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros --les dijo a sus discípulos--. Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo." (Mateo 9:37-38 )

RECUERDA-Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra. (Hechos 1:8)

10- Confía En Las Promesas De Dios

Es importante que conozcas las "preciosas" y "grandísimas" promesas de Dios y te apropies de ellas, porque como tu Dador, no fallan

Que abunden en ustedes la gracia y la paz por medio del conocimiento que tienen de Dios y de Jesús nuestro Señor.Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda.  Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina.
(2 Pedro 1:2-4).

Jesús  prometió nunca desampararnos ni dejarnos

Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: "Nunca te dejaré; jamás te abandonaré."
(Hebreos 13:5)

El utiliza todas las circunstancias de la vida incluso las malas para nuestro bien porque su plan es perfecto, a pesar de que el diablo intente torcerlo.

 Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús. (Filipenses 1:6)

 Prometió el Señor ser la fuente de nuestra provisión

Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. (Filipenses 4:19)

Por último, nos ha equipado Jesucristo con su Espíritu Santo para ir por el mundo, con poder contra toda fuerza del enemigo.

Sí, les he dado autoridad a ustedes para pisotear serpientes y escorpiones y vencer todo el poder del enemigo; nada les podrá hacer daño.
Sin embargo, no se alegren de que puedan someter a los espíritus, sino alégrense de que sus nombres están escritos en el cielo.
(Lucas 10:19-20)

Por esto, el creyente, debe ocuparse en crecer, continuamente.

"Más bien, crezcan en la gracia y en el conocimiento de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo. ¡A él la gloria ahora y para siempre! Amén.
(2 Pedro 3:18)

RECUERDA-Vivimos por fe, no por vista (2 Corintios 5:7)

(Resumido del libro de David Shibley "Ahora que soy de Cristo")

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