
Sabemos que es necesario memorizar versículos para seguir creciendo espiritualmente. Queremos hacerlo, hasta les decimos otros lo bueno que es memorizar. Pero a medida que los años pasan (¡ay!) nuestra mente parece llenarse de muchas cosas y encontramos cada vez más difícil aprender versículos de memoria. Hay veces que saco el tiempo para ponerme a memorizar, lo intento ¡y los versículos simplemente no se me quedan! Bueno, si a ti TAMIÉN te pasa esto y estás luchando con poder recordar los versículos, considera estas diez cosas: